Hola amigos…
Luego de unas disfrutadas vacaciones, les traigo una curiosidad…
Hace unos 2 a 3 años, un día pescando junto a mi suegro y mi hijo en el estero Puangue, en los alrededores de Curacaví, nos decidimos a llevar algunas carpitas pequeñas y unas gambusias al tranque del campo, con la idea de controlar a los zancudos que aparecían en el lugar… el resultado del experimento fue excelente… los zancudos disminuyeron enormemente en los últimos años…
Ahora, respecto a los peces, puedo comentar que las gambusias se arraigaron excelentemente en el lugar… hay miles de ellas…. pero en cuanto a las carpas, nuestra idea no era tan clara. Resulta que hace mucho que no veíamos ninguna en superficie y si bien el tranque no es muy profundo, sus aguas son extremadamente turbias, por lo que no es fácil ver mucho lo que anda por debajo.
Es por ello, y luego de escuchar algunos avistamientos de peces de colores en el tranque, nos decidimos junto a mi hijo a ver qué es lo que estaba pasando…
Yo lo intenté con mi equipo mosquero y mi hijo con la mítica miguita de pan…
El resultado es que él pescó y yo nada…jajajaja… y el pupilo superó al maestro… pero lo inaudito fue con lo que nos encontramos…
Juzguen ustedes mismos…
De verdad que el hallazgo me pareció increíble…. las carpas aún viven, medias deformes supongo por la cruza genética, pero vivas…. y además, han tomado unas tonalidades increíble….
Muy pronto andaré nuevamente por ahí, intentando con la mosquera… en una de esas las logro persuadir de engancharse…..
Un abrazo…
Toto®
Viking… definitivamente no le veo los bigotes por ningún lado!!!!
Nos vemos en el río
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